{"id":2114,"date":"2010-07-19T23:04:47","date_gmt":"2010-07-19T21:04:47","guid":{"rendered":"http:\/\/bitacora.eniac2000.com\/?p=2114"},"modified":"2025-10-05T17:12:53","modified_gmt":"2025-10-05T15:12:53","slug":"cordoba-santo-domingo-via-puente-de-hierro-27-10-2002","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/?p=2114","title":{"rendered":"C\u00f3rdoba-Santo Domingo (v\u00eda Puente de Hierro) (27-10-2002)"},"content":{"rendered":"<p><strong>C\u00f3rdoba, 27 de Octubre de 2.002.<\/strong><\/p>\n<p>Anoche, mientras le\u00eda un buen libro, me apeteci\u00f3 salir con la bici. Como ya era algo tarde, pens\u00e9 en organizar una etapa ciclista para la ma\u00f1ana de hoy, domingo 27 de Octubre. Dicho y hecho, le mand\u00e9 sendos mensajes a Pablo y a Manolo, proponi\u00e9ndoles dicha etapa: C\u00f3rdoba-Santo Domingo, por el camino que sale desde el pie de Puente de Hierro, saliendo desde mi casa a las 9:00h de la ma\u00f1ana. Pablo acept\u00f3, y Manolo, quien yo supon\u00eda que no asistir\u00eda, m\u00e1s que nada porque se encontraba de boda en Montilla, me dio un toque al m\u00f3vil.<\/p>\n<p>Unas cuantas horas despu\u00e9s, una m\u00e1s de lo habitual, por aquello del cambio de hora, estaba presto y dispuesto. 9:00h, ya desayunado, lo t\u00edpico, vaso de leche y tostadas con miel, y mi m\u00e1quina preparada, junto con todos sus accesorios. Aun as\u00ed, no partir\u00edamos hasta algo m\u00e1s tarde, ya que Pablo ten\u00eda que cambiarle la c\u00e1mara delantera a su bicicleta, al estar \u00e9sta pinchada. Entre pitos y flautas, y tras un tiempo de espera prudencial a Manolo (si bien ten\u00edamos la completa seguridad de que no iba a estar con cuerpo para venir), partimos<br \/>\nsobre las 9:35h.<\/p>\n<p>Nos encaminamos hacia el barrio Naranjo atravesando el monte que hay detr\u00e1s de mi casa. Tras una bajada por el descampado, atravesamos la carretera y nos introdujimos en el barrio. Tuvimos que afrontar un explosivo ascenso para, posteriormente, callejear hasta llegar al camino que lleva al trazado del antiguo ferrocarril de Almorch\u00f3n. Tomamos dicho camino hasta desviarnos por un sendero que, pasando junto al castillo del Maim\u00f3n, desemboca en otro camino que baja hasta los pilares del Puente de Hierro. He de hacer notar que, para ello, tuvimos que atravesar una cerca que nos imped\u00eda el paso. Sin embargo, alguien hab\u00eda practicado un enorme boquete a dicha cerca, habi\u00e9ndosele olvidado tan s\u00f3lo un alambre en la parte superior, por lo cual pudimos atravesarla sin desmontar, tan s\u00f3lo agachando un poco la cabeza.<\/p>\n<p>Una vez que bajamos hasta los pilares del puente, tomamos el sendero. Es aquel mismo sendero que tomamos con Isaac, cuando entren\u00e1bamos para la etapa de Montilla, y el mismo que tom\u00e9 yo cuando me fui de exploraci\u00f3n por la \u00abC\u00f3rdoba profunda\u00bb. Pero esta vez \u00edbamos a tomar el tercer ramal, el que supon\u00edamos que llevaba hasta Santo Domingo. As\u00ed lo hicimos, cuando llegamos al cruce de caminos.<\/p>\n<p>Nuestro camino era una pista forestal bastante amplia, pero con bastante piedra suelta. Atravesamos el arroyo de Santo Domingo por una plataforma de hormig\u00f3n, y continuamos por la pista, ignorando todos los ramales que surg\u00edan de \u00e9sta. La pista picaba un poco hacia arriba, pero hab\u00eda tramos donde el terreno se hallaba muy quebrado y con much\u00edsima grava y piedra suelta, lo que hac\u00eda la marcha muy dificultosa. En este tramo, nos pasaron dos motoristas.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato el valle por el que circul\u00e1bamos se hizo m\u00e1s amplio, abri\u00e9ndose el terreno y permiti\u00e9ndonos una mayor perspectiva de los alrededores. Justo en ese momento, divisamos una vieja torre, pr\u00e1cticamente derruida, alzarse a la izquierda del camino, justo en el l\u00edmite de la vegetaci\u00f3n. Desmontamos, y nos encaramamos a ella. Desde ah\u00ed pudimos divisar un camino que descend\u00eda por un monte que ten\u00edamos frente a nosotros, y que se incorporaba a la derecha del camino por el que \u00edbamos. Pens\u00e9 que ese camino podr\u00eda ser uno que se incorporaba al sendero por el que \u00edbamos, que ven\u00eda desde la N-432 a la altura de la Carrera del Caballo. Vimos descender un grupo de 5 ciclistas por ese camino, y nos decidimos a reemprender el nuestro.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-piwigo-gallery-single-image piwigo-single-image\"><a href=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/picture.php?\/7878\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/_data\/i\/galleries\/albums\/ciclismo\/2002-10-27-cordoba-sto_domingo\/sto_domingo-torre_derruida-me.JPG\" alt=\"sto domingo-torre derruida\" \/><\/a><figcaption><strong>sto domingo-torre derruida<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>En realidad, casi se podr\u00eda decir que era nuestro camino el que se incorporaba al otro. Al unirse ambos, la pista forestal por la que circul\u00e1bamos se tranform\u00f3 en un camino muy alplio y compactado. Entonces record\u00e9 que ten\u00edamos que pasar junto a una cantera abandonada. \u00c9sa era la explicaci\u00f3n de la amplitud del camino. Pasamos junto a las ruinas de un caser\u00edo abandonado, y el camino, que hab\u00eda sido ascendente hasta ese momento, se torn\u00f3 descendente. A nuestra izquierda pod\u00edamos ver el profundo valle excavado por el arroyo de Santo Domingo.<\/p>\n<p>El camino descend\u00eda hasta el cauce seco del arroyo de Santo Domingo, que cruzamos. Al poco llegamos a las primeras estribaciones de la cantera abandonada. El valle hab\u00eda vuelto a encajonarnos m\u00e1s, y la labor del hombre y de la naturaleza era absolutamente impresionante. Hubo un detalle que nos llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n. El cauce del arroyo de Santo Domingo era excesivamente amplio y profundo. Sumamente llamativo. En esas, nos volvimos a cruzar con uno de los motoristas de antes.<\/p>\n<p>Al poco de entrar en la cantera, el camino se dividi\u00f3 en dos ramales. Uno de ellos, el de la derecha, m\u00e1s amplio y llano, entraba en la cantera, y el otro, apenas un sendero sumamente estrecho y empinado, sub\u00eda por la ladera izquierda del valle en que nos encontr\u00e1bamos. La opci\u00f3n m\u00e1s l\u00f3gica parecer\u00eda ir por el de la derecha. Ello ser\u00eda as\u00ed de no haber sido por un peque\u00f1o detalle: las avenidas del arroyo de Santo Domingo hab\u00edan cuarteado el camino de la cantera, dividi\u00e9ndolo en bloques que parec\u00eda que se alzaban sobre el cauce del arroyo, tal era la profundidad y la anchura de los socavones que cruzaban dicho camino. Por lo tanto, s\u00f3lo nos quedaba la opci\u00f3n de subir por el sendero. Sin embargo, a la hora de la verdad, result\u00f3 bastante m\u00e1s f\u00e1cil de lo esperado subir por \u00e9l, ya que, pese a su acusada pendiente, el terreno estaba limpio de grava, y adem\u00e1s era especialmente consistente, por lo que las ruedas no patinaban en \u00e9l. As\u00ed que seguimos por \u00e9l, entre una vegetaci\u00f3n compuesta por monte bajo y pino mediterr\u00e1neo. Ignoramos un camino que descend\u00eda a la derecha hacia la cantera, y seguimos subiendo por la ladera. Pero a partir de ah\u00ed, apareci\u00f3 la temida grava, junto con piedras clavadas en el sendero, que hac\u00eda tremendamente dificultoso el ascenso. En su \u00faltima parte, tuvimos que subirlo andando, para llegar a un corte del terreno que nos permit\u00eda ver una magn\u00edfica perspectiva de la cantera.<\/p>\n<p>La cantera, como bien dijo Pablo, parec\u00eda un nivel el Duke Nukem 3D. Edificios de hormig\u00f3n medio derruidos, restos de maquinaria abandonados, enormes monta\u00f1as de grava, bidones oxidados por doquier&#8230; Incluso un coche incendiado en el fondo de un socav\u00f3n del arroyo. Todo eso, encajonado en un valle profundo y estrecho. Sumamente impactante.<\/p>\n<p>El sendero segu\u00eda subiendo a nuestra izquierda, pero era ya absolutamente impracticable. Adem\u00e1s, en ese momento, vimos a una mujer que pasaba, junto con cuatro enormes perrazos, por el camino del interior de la cantera, que en esa parte no se hallaba cuarteado, as\u00ed que dedujimos que esa parte ten\u00eda que ser practicable. Cuando \u00edbamos a emprender el descenso para tomar el sendero que descend\u00eda a la cantera, y que anteriormente hab\u00edamos ignorado, lleg\u00f3 hasta nosotros, de nuevo, el motorista. Intent\u00f3 subir por donde nosotros hab\u00edamos desistido, sin conseguirlo. Aun as\u00ed, intent\u00f3 ascender, pero el \u00fanico resultado de su intentona fueron el de proyectar grava, impulsada por el patinar de su rueda trasera a modo de proyectiles, hacia nosotros.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-piwigo-gallery-single-image piwigo-single-image\"><a href=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/picture.php?\/7874\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/_data\/i\/galleries\/albums\/ciclismo\/2002-10-27-cordoba-sto_domingo\/cantera-monasterio-caserio_valle2-me.jpg\" alt=\"cantera-monasterio-caserio valle2\" \/><\/a><figcaption><strong>cantera-monasterio-caserio valle2<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>As\u00ed que descendimos hasta la cantera, y seguimos por ella, hasta que el camino surgi\u00f3 de nuevo a nuestra izquierda, y la zona por la que rod\u00e1bamos se volvi\u00f3 a perfilar como el cauce del arroyo de Santo Domingo.<\/p>\n<p>Tras un rato, llegamos hasta un edificio q surg\u00eda al pie del monte. Era, por mal que suene, un picadero, y as\u00ed se anunciaba. Ello indicaba que nos acerc\u00e1bamos al monasterio de Santo Domingo (de nuevo, por mal que suene). En los bordes del camino hab\u00eda peque\u00f1os grupos de gente de perol, disfrutando del domingo. Al cabo del rato, llegamos al pie del monte donde se halla el monasterio de Santo Domingo. En ese lugar, rodeado de montes, se encuentra una hondonada donde el arroyo de Santo Domingo forma una peque\u00f1a laguna, que se hallaba bastante<br \/>\nseca, hecho que no impidi\u00f3 que varios caballos abrevaran en ella. Avanzamos un poco mas, momento en el que nos volvi\u00f3 a pasar el de la moto, y llegamos a una nueva encrucijada. Al frente, el camino por el que ven\u00edamos, que no sab\u00eda a d\u00f3nde conduc\u00eda. A la izquierda, en un giro de casi 360\u00ba, un camino que ascend\u00eda hasta el monasterio, y a la derecha, tambi\u00e9n en un giro casi completo, un camino que llevaba a una ermitica que se alza sobre un monte que hay junto a la hondonada. Fuimos hacia all\u00e1, porque recordaba que hab\u00eda buenas vistas. Subimos, y, efectivamente, las vistas eran espectaculares. Sin embargo, a\u00fan no hab\u00edamos ascendido hasta la ermita. El camino avanzaba unos 100 metros para, en un giro casi completo, seguir ascendiendo hasta la ermita. Llegamos hasta el giro, y all\u00ed, de nuevo, nos encontramos con la disyuntiva de escoger entre 3 caminos. A la derecha, en un giro casi completo, la ermita. Tambi\u00e9n a la derecha, en un \u00e1ngulo recto, un camino que sub\u00eda hasta la cima del monte donde estaba la ermita y, a la izquierda, un sendero de mala muerte que descend\u00eda hasta un valle que se hallaba a nuestra izquierda. Un valle en el que hab\u00eda los restos de una casa, un valle al que, desde peque\u00f1o, hab\u00eda querido bajar cada vez que hab\u00eda ido a Santo Domingo, y al que nunca hab\u00eda bajado. Pablo se dej\u00f3 convencer f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>Empezamos el descenso, pero pronto nos detuvimos. Efectivamente, en el fondo del valle estaba la casa. Pero no percib\u00edamos ning\u00fan camino para salir de all\u00ed, excepto por senderos que ascend\u00edan de una manera escalofriante por los montes que rodeaban el valle. A\u00fan est\u00e1bamos a tiempo de arrepentirnos. Y est\u00e1bamos en ello cuando, al fondo y a nuestra derecha, vimos un grupo de moteros que descend\u00edan al valle. Astutamente, decidimos esperar hasta que descendieran para ver, posteriormente, si hab\u00eda alguna salida por el fondo del valle, como parec\u00edamos ver. Pero los moteros, una vez en el valle, junto a la casa, volvieron a trepar por un monte. Eso no nos sacaba de dudas, y la posibilidad de tener que salir de ese valle por alguno de esos senderos era aterradora. Pero&#8230; bueno, ya que hab\u00edamos emprendido el descenso, tampoco era cuesti\u00f3n volverse atr\u00e1s. Y a las malas&#8230; bueno, siempre tendr\u00edamos una buena historieta para contar. As\u00ed que continuamos.<\/p>\n<p>El descenso fue atroz. El sendero se quebraba, cortado por las lluvias torrenciales, en profundas grietas. El terreno estaba muy suelto y hac\u00eda derrapar las ruedas f\u00e1cilmente, y la inclinaci\u00f3n era  remendamente pronunciada. No humo m\u00e1s remedio que descender algunos tramos a pie, procurando que las bicicletas no nos arrastraran monte abajo.<\/p>\n<p>Finalmente conseguimos bajar, y, tras cruzar un arroyo, nos dirigimos a las ruinas de la casa. Pero, sorpresa, sorpresa, \u00e9sta no se encontraba exactamente en el fondo del valle, sino que se hallaba sobre un promontorio en el fondo del valle, que, debido a la altura desde la que lo divis\u00e1bamos, no se apreciaba. Un promontorio bastante elevado, de hecho. Vamos, que nos cost\u00f3 bastante subir hasta \u00e9l, ya que el sendero, para m\u00e1s inri, ten\u00eda \u00abescalones\u00bb, del largo de una bicicleta, que hac\u00edan tremendamente fastidioso subir por \u00e9l.<\/p>\n<p>Tras subir a la casa, vimos como, por la salida del valle, junto al arroyo se ve\u00eda un sendero. Aliviados, fuimos hacia \u00e9l. Descendimos a una peque\u00f1a explanada que hab\u00eda junto a la casa, y tomamos el sendero. \u00c9ste sub\u00eda y bajaba por las estribaciones de los montes del valle. El terreno era bastante curioso, una especie de pizarra muy quebrada que, sin embargo, agarraba sumamente bien.<\/p>\n<p>Un poco despu\u00e9s, llegamos a un promontorio desde el que se divisaba la uni\u00f3n del arroyo que est\u00e1bamos siguiendo (arroyo de Barrio Nuevo), con otro que se le un\u00eda por la izquierda (arroyo de las Mangas). Era algo precioso, ya que ambos llevaban un agua cristalina, y hab\u00eda erosionado los montes hasta alcanzar la roca viva. Uno de ello, el que se incorporaba, incluso formaba una poza en la que entraban ganas de darse un ba\u00f1o, y todo. Ba\u00f1o que, a buen decir de Pablo, dif\u00edcilmente nadie se dar\u00e1, porque en verano debe de estar seco, y en invierno hace demasiado fr\u00edo. Descendimos por un sendero hasta ese arroyo, y rodamos hasta la uni\u00f3n de ambos. Vimos como un sendero surg\u00eda al otro lado del cauce, esta vez s\u00ed, con agua, por lo que tuvimos que cruzarlo, si bien a pie, porque la morfolog\u00eda del terreno no permit\u00eda hacerlo montado en bici.<\/p>\n<p>Una vez que cruzamos, seguimos por el susodicho sendero. Sin embargo, era bastante dif\u00edcil rodar por \u00e9l, debido a que su estrechez, y a que sub\u00eda y bajaba por la ladera, adem\u00e1s de que estaba cuajado de enormes piedras que obstru\u00edan el paso. Al cabo de un rato, tuvimos que vadear de nuevo el arroyo, justo en la interesecci\u00f3n, por segunda vez, de dos arroyos, el de Barrio Nuevo, y el arroyo Pedroches, quedando el camino a la izquierda de \u00e9ste. Justo en \u00e9sas nos cruzamos con un reba\u00f1o de ovejas. Era bastante divertido ver c\u00f3mo la masa compacta que formaban se abr\u00eda como por arte de magia ante ti. El sendero era m\u00e1s f\u00e1cil de recorrer, y la vegetaci\u00f3n era bastante agradable, bosque mediterr\u00e1neo, junto con algunas zonas de olivar, y, de cuando en cuando, alg\u00fan eucalipto.<\/p>\n<p>Por tercera vez llegamos a una intersecci\u00f3n entre dos arroyos, el Pedroche, y una peque\u00f1a lengua de agua, y a\u00fan habr\u00edamos de verlo en una cuarta ocasi\u00f3n. Esta vez hicimos un alto, ya que vimos algo curioso: un pozo excavado justo en el borde del cauce del arroyo. Nos hicimos unas fotos y, una vez que descansamos un poco, continuamos el camino.<\/p>\n<p>Al cabo del rato, el camino por el que \u00edbamos circulando, desapareci\u00f3. Se fusion\u00f3 con el cauce, seco en este tramo, del arroyo Pedroche, por lo que no hubo m\u00e1s remedio que introducirse en \u00e9ste. Era bastante complicado circular por ese pedregal. Finalmente, conseguimos salir, Pablo por la izquierda, y yo por la derecha, pero al final continuamos por la derecha, ya que el camino que segu\u00eda por ese lado del cauce se ve\u00eda m\u00e1s amplio y en mejores condiciones. Avanzamos un rato, tras el que el camino se volvi\u00f3 sendero pero, justo despu\u00e9s de esto, desembocamos en un camino muy amplio, que quedaba cortado por una puerta met\u00e1lica.<\/p>\n<p>Nos fijamos con m\u00e1s cuidado y, al otro lado del cauce, pudimos ver c\u00f3mo el sendero ascend\u00eda por la ladera del monte, y c\u00f3mo un coche que, hasta hac\u00eda poco, se hallaba all\u00ed aparcado sub\u00eda por \u00e9l. Me fij\u00e9 mejor, y pude ver, en la parte superior del monte, la plataforma del ferrocarril de Almorch\u00f3n. Hice un r\u00e1pido c\u00e1lculo de la distancia, y me imagin\u00e9 que deb\u00edamos de andar a la altura de la Carrera del Caballo. Nos paramos a deliberar el rumbo a tomar. A la izquierda, el camino sal\u00eda a la N-432. No pod\u00edamos seguir el sendero junto al arroyo por la raz\u00f3n de que ambos hab\u00edan desaparecido. El cauce apenas se distingu\u00eda entre unos matorrales que nos cerraban el paso. Y a la derecha, el camino ascend\u00eda por el monte, con fuerte pendiente. Y tomamos ese camino.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-piwigo-gallery-single-image piwigo-single-image\"><a href=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/picture.php?\/7869\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/_data\/i\/galleries\/albums\/ciclismo\/2002-10-27-cordoba-sto_domingo\/camino_ascenso_carrera_del_caballo-me.jpg\" alt=\"camino ascenso carrera del caballo\" \/><\/a><figcaption><strong>camino ascenso carrera del caballo<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>El camino era amplio, pero con bastante grava y mucha pendiente, por lo que se hac\u00eda complicado subir. Describ\u00eda una suave, pero amplia, curva a la derecha, a la vez que segu\u00eda increment\u00e1ndose la pendiente. Al finalizar la subida, torc\u00eda abruptamente a la izquierda, para descender suavemente y girar de nuevo a la derecha. Ah\u00ed nos cruzamos con dos ciclistas. Avanzamos un poco, y cu\u00e1l ser\u00eda nuestra sorpresa al vez alzarse, justo al frente nuestro, la torre medio derruida del principio. Y entonces volv\u00ed a acordarme del camino que llegaba desde la N-432 hasta el camino de subida a Santo Domingo, antes de la cantera. No sab\u00eda como no hab\u00eda ca\u00eddo en ello antes.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-piwigo-gallery-single-image piwigo-single-image\"><a href=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/picture.php?\/7877\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/_data\/i\/galleries\/albums\/ciclismo\/2002-10-27-cordoba-sto_domingo\/pablo-torre_derruida_sto_domingo_-me.JPG\" alt=\"pablo-torre derruida sto domingo \" \/><\/a><figcaption><strong>pablo-torre derruida sto domingo <\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>As\u00ed que tomamos de vuelta el camino y, posteriormente, el sendero, hasta llegar casi al pie de Puente de Hierro. Y digo casi porque, justo antes de llegar, cog\u00ed por error en desv\u00edo a la derecha, que sub\u00eda por un monte, alej\u00e1ndonos del camino que llegaba justo hasta el pie del Castillo del Maim\u00f3n.<\/p>\n<p>Pese a todo, ese camino no nos era desconocido. F\u00e1cilmente lo identificamos como la parte final de aquel recorrido que hicimos con Isaac el 2 de agosto. Descendimos hasta llegar a un camino que sub\u00eda hasta el castillo del Maim\u00f3n, y emprendimos la vuelta al barrio Naranjo. Sin embargo, nos encontramos con un obst\u00e1culo inesperado. El boquete en la cerca por el que hab\u00edamos pasado a la ida estaba tapado. Alguien lo hab\u00eda taponado con una enorme rama de olivo seca, enroll\u00e1ndola con el alambre. Desmont\u00e9 de la bici, y me dispuse a quitarlo. Una a una, fui arrancando las peque\u00f1as ramas para dejar desenganchada la rama grande, y cuando estaba lo suficientemente suelta, la arranqu\u00e9 de un tir\u00f3n. De nuevo, el camino estaba expedito. Pero, cuando nos dispon\u00edamos a cruzar la cerca, vi la trampa: justo por donde ten\u00edamos que pasar, alguien hab\u00eda colocado un trozo de alambre de espino enrollado, de tal manera que al pasar por encima, habr\u00edamos pinchado las ruedas inevitablemente. Menos mal que ya me las conozco<br \/>\ntodas, que si no&#8230;<\/p>\n<p>Ya sin novedad, llegamos al barrio Naranjo, lo atravesamos y llegamos a la carretera. Cruzamos \u00e9sta y, de nuevo por el monte, atrochamos<br \/>\nhasta mi casa, donde termin\u00f3 la etapa.<\/p>\n<p><strong>Datos de la etapa<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Distancia recorrida:<\/strong> 17&#8217;3 km (seg\u00fan el cuenta de Pablo, 17&#8217;0 km).<\/li>\n<li><strong>Tiempo de marcha:<\/strong> 1h, 40min, 20seg.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Mapa topogr\u00e1fico con el recorrido marcado<\/strong><\/p>\n<figure class=\"wp-block-piwigo-gallery-single-image piwigo-single-image\"><a href=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/picture.php?\/7876\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.eniac2000.com\/piwigo\/_data\/i\/galleries\/albums\/ciclismo\/2002-10-27-cordoba-sto_domingo\/cordoba-santo_domingo_puente_hierro_-me.jpg\" alt=\"cordoba-santo domingo puente hierro \" \/><\/a><figcaption><strong>cordoba-santo domingo puente hierro <\/strong><\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00f3rdoba, 27 de Octubre de 2.002. 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